¿Qué pasaría si tu competencia accede a tu lista de clientes y precios?
El activo invisible que muchas empresas descuidan y cómo protegerlo.
Cuando un empresario piensa en el valor de su negocio, suele enfocarse en lo tangible: su local, su maquinaria o la inversión realizada en mercadería. Sin embargo, existe un activo igual o incluso más valioso que muchas veces pasa desapercibido, pero que sostiene toda la operación: la información.
Imagina por un momento que un tercero no autorizado pudiera responder a estas preguntas sobre tu empresa:
- ¿Quiénes son exactamente tus proveedores y a qué precio compras?
- ¿Quiénes son tus mejores clientes y cuánto te compran?
- ¿Cuáles son tus políticas comerciales y márgenes reales de ganancia?
Estos datos representan el corazón estratégico de cualquier negocio. Especialistas en gestión empresarial coinciden en que uno de los errores más frecuentes es asumir que «nadie se interesará en esa información» o que «mi negocio es muy pequeño para sufrir un robo de datos». La realidad demuestra lo contrario: en un entorno digital, la vulnerabilidad no distingue tamaño y exponer estos secretos comerciales puede quebrar una empresa.
ISO 27001: La bóveda digital que marca la diferencia
En este escenario de riesgos, la certificación internacional ISO/IEC 27001 se ha posicionado como el estándar global definitivo para la gestión de la seguridad de la información.
No se trata simplemente de instalar un antivirus o hacer copias de seguridad esporádicas. Es implementar una cultura organizacional y un blindaje técnico enfocado en tres pilares: confidencialidad (que nadie externo vea tus datos), integridad (que no los alteren) y disponibilidad (tenerlos a mano cuando los necesites).
El caso Factura Perú: Seguridad como ventaja competitiva
Proteger la información tributaria y comercial es aún más crítico cuando se trata de facturación electrónica. En el sector tecnológico peruano, la empresa Factura Perú anunció recientemente la implementación de este exigente estándar dentro de su sistema de gestión, aplicándolo a su infraestructura, servidores y software.
Según explicó su gerente, Julio Gonzalo Aliaga Mendoza, la decisión responde a una visión clara del mercado actual: «Digitalizar un negocio no solo significa automatizar procesos, también significa proteger la información que lo hace crecer».
La compañía, orientada a soluciones empresariales en la nube, ha incorporado políticas de gestión de riesgos y control de accesos estrictamente alineadas con la norma internacional, garantizando que los datos operativos de sus clientes estén resguardados.
Un nuevo criterio indispensable para elegir proveedores
Más allá del anuncio empresarial, el mensaje de fondo es una alerta para todo el ecosistema emprendedor. Al digitalizar ventas, inventarios o comprobantes, estás confiando el corazón de tu pyme a un tercero.
Así como revisas el precio, la experiencia o la formalidad legal de un proveedor, la certificación en seguridad de la información debe convertirse en un indicador clave de confianza antes de firmar un contrato.
En la economía actual, donde los datos valen tanto como el capital financiero en la cuenta bancaria, proteger tu información dejó de ser un lujo de grandes corporaciones. Es una decisión de supervivencia, porque el activo que más dinero cuesta perder, muchas veces es el que no se ve.

