Culpable de Extorsión: Médico de EsSalud en Arequipa Condenado a Doce Años por Cobrar de Forma Indebida a Pacientes con Cáncer
En un acto que ha sacudido a la comunidad médica y a los pacientes del Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín Escobedo, el jefe del Servicio de Radioterapia, el médico Carlos Vargas Corpancho, ha sido condenado a una pena de doce años de cárcel y al pago de una reparación civil de 25 mil soles. Este veredicto marca el final de un proceso judicial que reveló una práctica despiadada: cobrar a pacientes con cáncer para priorizar su tratamiento en el servicio de radioterapia.
Las víctimas, antes de sucumbir ante la enfermedad, brindaron testimonios desgarradores, declarando que pagaron al médico sumas que oscilaban entre mil 500 a 2 mil soles entre los años 2012 y 2013. Estas sumas de dinero se pagaban con la esperanza de obtener una atención médica más rápida y eficiente, en un intento desesperado por combatir el cáncer que los aquejaba.
El caso ha generado indignación y conmoción entre la comunidad, pues la vulnerabilidad de los pacientes y el abuso de confianza por parte del médico han sido evidentes. La sentencia pronunciada contra el doctor Vargas Corpancho refleja la gravedad de sus acciones y envía un claro mensaje de que la explotación de la enfermedad con fines lucrativos no será tolerada en nuestra sociedad.
A medida que la noticia se difunde, queda claro que este veredicto no solo busca impartir justicia a las víctimas, sino también sentar un precedente importante en la lucha contra la corrupción y la explotación de los más vulnerables en el ámbito de la salud.
El veredicto del magistrado Orestes Ramos Olanda, del Juzgado Penal Unipersonal Transitorio Supraprovincial Especializado en Delitos de Corrupción de Funcionarios, ha marcado un hito en la lucha contra la corrupción en el ámbito de la salud. El médico, cuya identidad se mantiene en reserva, fue hallado responsable del delito de cohecho pasivo propio, lo que resultó en su inhabilitación para ejercer función pública en el mismo periodo de tiempo.
El caso, que ha estremecido a la opinión pública, involucra a tres víctimas que, antes de sucumbir ante la enfermedad, testificaron ante la Fiscalía de Delitos de Corrupción de Funcionarios. Estas personas relataron que pagaron al médico sumas que oscilaban entre mil 500 a 2 mil soles, entre los años 2012 y 2013, con la esperanza de recibir un tratamiento prioritario de radioterapia en el Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín Escobedo. Según los testimonios, el médico aprovechó la situación de vulnerabilidad y desesperación de los pacientes y sus familias, prometiendo una atención médica preferencial a cambio de dinero.
La fiscal Karen Silvana Farfán, encargada de llevar adelante el caso, sustentó que el médico, en su condición de radioterapeuta y jefe del Servicio de Radioterapia en el mencionado hospital, abusó de su posición para enriquecerse ilícitamente a expensas de los pacientes necesitados de atención médica. Este caso no solo representa un acto de corrupción flagrante, sino también una violación del derecho fundamental a la salud y un abuso de confianza hacia quienes buscaban ayuda médica en su momento de mayor vulnerabilidad.
La condena del médico y su inhabilitación para ejercer función pública envían un mensaje claro de que la corrupción en el sector de la salud no será tolerada. Es un paso adelante en la lucha por la transparencia y la integridad en la atención médica, así como un recordatorio de la importancia de proteger a los pacientes de aquellos que buscan aprovecharse de su sufrimiento para obtener ganancias personales.

