Familias extranjeras deambulan y piden limosna en el Cercado de Arequipa
En la Plaza de Armas y otras vías del Centro Histórico de Arequipa, se ha vuelto común ver a familias extranjeras, principalmente de origen venezolano y colombiano, deambulando y solicitando limosna. La falta de oportunidades en sus países ha llevado a miles de ciudadanos a migrar al Perú en busca de mejores condiciones de vida. Sin embargo, muchos no han logrado encontrar medios para generar ingresos en Arequipa, lo que los ha llevado a vivir en situación de indigencia.
Los extranjeros se movilizan en grupos familiares, llevando a menudo a sus hijos, parientes jóvenes e incluso mascotas, mientras cargan sus pertenencias. Esta situación pone de manifiesto la falta de una vivienda estable para residir. Los lugares más frecuentados por estas familias en el Centro Histórico incluyen la Plaza de Armas y las calles Mercaderes, Santa Catalina, Santo Domingo y San Juan de Dios, entre otras. Estos sitios, caracterizados por su alto tránsito de turistas nacionales e internacionales, se han convertido en puntos donde los extranjeros indigentes piden monedas o venden bolsas de basura y dulces para subsistir.
La presencia de mendigos no se limita solo a los extranjeros. Los peruanos en situación de pobreza también se congregan en estas zonas, solicitando apoyo económico de los transeúntes. Tanto los arequipeños como los visitantes se ven muchas veces en la necesidad de ofrecer ayuda monetaria a estas personas, que se apuestan en las veredas buscando mejorar su situación diaria.
Esta realidad pone de relieve un problema social que afecta no solo a las familias migrantes sino también a la comunidad local y a la imagen turística de la ciudad. La convivencia entre los mendigos y la población general crea una dinámica compleja que requiere de soluciones integrales y sostenibles por parte de las autoridades y organizaciones sociales para garantizar el bienestar de todos los involucrados.




