Víctor Zanabria suspendido por caso Policías albañiles asegura irse orgulloso
El comandante general Víctor Zanabria, suspendido por el Poder Judicial en el sonado caso Policías albañiles, salió con pecho inflado y dijo que se va “orgulloso” de su puesto. Lejos de asumir culpas, calificó de “excesiva” la medida que lo aparta del cargo en medio de graves acusaciones de peculado, colusión agravada y abuso de autoridad.
En conferencia de prensa, el general quiso justificarse mostrando obras construidas por efectivos policiales, asegurando que todo era “para el bienestar de la comunidad”. Incluso afirmó que se levantó una iglesia con manos de ocho policías, como si ese argumento borrara las denuncias de subordinados que aseguran haber sido obligados a trabajar como albañiles mientras en los papeles figuraban como patrulleros.
Pero las críticas arrecian: el abogado de los policías afectados, José Antonio Palacios, advirtió que lo que se viene no es cualquier sanción, sino una posible condena de hasta 10 años de cárcel. Y recordó que Zanabria arrastra otros procesos abiertos, lo que agrava aún más su situación. El alto mando, sin embargo, insiste en que su defensa ya apeló la resolución, tratando de lavarse la cara antes de dejar el cargo.
Mientras tanto, la institución policial queda golpeada y la opinión pública se pregunta qué clase de ejemplo da un jefe que despide su gestión con frases altisonantes como “orgulloso me voy”. Con apenas 18 días de servicio pendientes, será la presidenta Dina Boluarte quien nombre a su reemplazo, en medio de un clima de desconfianza hacia una PNP que parece hundirse cada vez más en escándalos.

