“LAS CASITAS CALIENTES” SALVÓ LA VIDA DE SIETE PERSONAS AL DONAR SUS ÓRGANOS
Deymer Ventura Gamarra, un joven de 26 años y egresado de la UNMSM, dejó un legado de amor al donar sus órganos antes de fallecer debido a un accidente cerebrovascular en el hospital Base III Puno. Su noble gesto permitió dar una segunda oportunidad de vida a siete personas que necesitaban un trasplante.
Deymer Ventura era el tercer hermano de la familia Ventura Gamarra y nació en el centro poblado de Miraflores, provincia de San Ignacio, en Cajamarca. Desde su infancia, mostró un deseo constante de educarse para ayudar a los demás. Incluso cuando era pequeño, llevaba consigo un cuaderno en el que pedía aprender a leer y escribir.
Su camino lo llevó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde estudió Ciencias Políticas y se destacó como ayudante de cátedra y representante del Tercio Estudiantil. Durante su tiempo en la universidad, expresó su deseo de ser donante de órganos para salvar vidas.
Deymer Ventura trabajó incansablemente en las municipalidades de su región a partir de 2019, buscando contribuir a una sociedad más justa y humana. Su último proyecto, las «Casitas Calientes» para la población necesitada en Puno, reflejó su compromiso con esta causa.
Trágicamente, el 25 de agosto, sufrió una descompensación que resultó en muerte cerebral. En medio del duelo, la familia Ventura Gamarra tomó la valiente decisión de donar sus órganos, cumpliendo así el deseo de Deymer de ayudar hasta el final.
Más de 6,000 personas en Perú aún esperan un trasplante, y la baja tasa de donación de órganos es un desafío. Sin embargo, casos como el de Deymer Ventura inspiran a considerar la importancia de la donación para salvar vidas. La nueva Ley 31756 busca fomentar la donación y brindar esperanza a aquellos que aguardan un trasplante.

